CRÓNICAS DIBUJADAS 3: LA PLAYA Y YO (Recuerdos de verano)

1:51 p.m. Toñito Avalos 6 Comments

Siempre me ha gustado la playa.Desde chiquitititito.Desde el microondas de mi cerebro se calientan unas imágenes perdurables cuando trato de recordar la primera impresión que tenía de la playa.Una de ellas era de cuando muy nene,tendría unos 2 añitos y habia bastante gente en la playa con carpas de rayas celestes y rosadas (la playa Agua Dulce,creo).Mi viejita me habia puesto un gorrito tipo Gilligan para protegerme del sol y no se me queme la cabecita (seguro por eso,soy creativo,jeje) y lo más impactante para este pechito era ver a su viejo tirarse al mar y no verlo!!!
-Má...y mi papi?
-Ya viene ,hijito!
Y al rato salía mi viejo todo mojado,casi calato y en sus manos me enseñaban unos bichitos :
-!Se llaman muy-muy!
Yo de puro asustado no los quería tocar,sus patitas se movían rápidamente y yo creía que me querían cortar los dedos!Mi viejo los metía en mi balde amarillo con el cual yo construía mis castillitos de arena y se quedaban chapoteando en el agua del balde.Y yo me quedaba observando impávido esos bichitos negros.Eran recuerdos maravillosos que conservo con mucho cariño.El microondas de mi cerebro me informa que me gustaba la piscina,mis viejos me llevaban de chiquititito y recuerdo que nadaba tan bien que parecía un tiburón disparado por un pedo!No me quería salir de la "pichina"y disfrutaba bastante del agua calientita.
Pero un dia,veranos mas tarde,sucedió algo que marcó mi vida con respecto a las piscinas.Allá al sur,en la cálida tierra de mis viejos,Chincha, un día,con mis primos y primitas salimos a jugar en el arroyito que quedaba al norte del barrio Chavalina.Tendría unos 9 o 10 añitos y el arroyito que se llamaba en ese entonces "El Ñoco" (no se rían,así se llamaba) tenia un caudal tranquilito como para jugar a la pelota,y entonces en una de ésas,recibo la pelota y la recepciono tan mal que me sumergí en el arroyo y lo que mas recuerdo fue ver agua sobre mis ojos y el sol cegándome;ni sé cuantos segundos pasaron.La sonsa de mi hermana me tiró sus sandalias como si me ayudaran a flotar,y yo ni salía!:Lo que sí sé,es que me sacaron de ahi,y por poco me ahogo y no la contaba.Desde entonces,de manera curiosa,mis super habilidades natatorias se perdieron como por arte de magia y ya ni puedo nadar como antes en las "pichinas" y arroyitos.Creo que de sólo sentir el agua golpeando mi pechito me pone nervioso y no controlaría el aire para respirar dentro del agua.Bah.
Pero lo más rico es en la playa.Ahí no tengo miedo.Puedo tirarme, flotar y nadar un poco pero nunca me alejo tanto de la orillita,al menos hasta la 3era ola,no quiero que me recuerden como Toñito Pescadito Frito.
Hay tantas playas que he visitado,y una de las que mas recuerdo,es precisamente San Bartolo.Antes esa playa era mucho mejor que ahora,y el ambiente buenísimo.Fue un verano formidable y tenía unos 13 añitos,en ese entonces fui con unos amigos y yo era el más chupado para ir a nadar en el mar (aún conservaba ciertos traumas del ahogamiento en el Ñoco) y entonces me conformaba con sentarme en la arena y mirar,mirar a la gente bañarse y recordar cosas bonitas en el horizonte.Y de pronto,apareció una sirena,mejor dicho una linda mujer que tendría mas años que yo.Estaba solita.Se quedaba parada remojándose con las olitas y me miraba a los ojos.Nunca olvidaré esa mirada y esa linda sonrisa,tan dulce que invitaba a soñar despierto.Es de aquellas que te atrapan y no puedes ni voltear,hiptonizadora diría yo;No recuerdo si tenía bonita figura,sólo la miraba a los ojos y era bien hermosa de carita.Sólo me quedó sonreir...y sonreíamos.Sonreía tanto mientras se remojaba y las olas acariciaban su piel.Con la mirada me decía dulcemente "vennnn" y me costaba incorporarme y salir.Era bastante tímido en ésa época,si tuviera que contar las veces que perdí oportunidades con las chicas por tímido y no actuar,me daría verguenza.Pero esa sirena sí que era para no perderla.Le correspondía la mirada y las sonrisas y no sabía qué hacer.Creo que ella se dió cuenta porque se acercó y me extendió la mano:
-¿Vamos?
-¿..a dónde?
-A bañarnos,pues
-Esteee...sí,claro...si quieres..sí
Y me jaló,me ayudó a levantarme y tomados de la manito,me llevó y aguanté que el mar mojara mis pies por ella...dejé que me lleve hasta la 2da olita por ella...dejé que las olas golpearan mi espalda y hacía fuerza para no caer y no dejar mala impresión...todo por ella.Estábamos ahi,juntitos,los dos,tomados de las manitos,y sintiendo las olitas del mar remojándonos,mirándonos y sonriéndonos como tarados y el sol,el sol calentándonos,brillando nuestros ojos.Ella con sus ojitos color caramelo.Yo con mis ojitos color cucaracha:Nunca olvidaré eso.Y tampoco cuando se fue luego de media hora y fue ella quien se despidió con un besito en la boquita,como dándome una lección por desaprovechar el momento.Me dijo adiós con la manito y se fue..siempre sonriendo dulcemente,la vi perder por las escalerasde piedra,con su toalla en la cintura,y se perdió en las alturas, allá arriba donde estaba la pista que nos separaba de la playa.Nunca más la volví a ver.
Hay tantos recuerdos de playa que me faltaría espacio para escribir aquí.Está aquella vez de la caminata Miraflores-Chorrillos para buscar con mis amigos una buena playa a los 20 años; aquellas veces que me gustaba ir a ver el crepúsculo y mirar el horizonte y llorar cuando me asaltaban ciertos recuerdos y tiraba las piedritas al mar en Redondo:la promesa de amor a mi última novia delante del mar en Barranco,en el malecón,después de pasar por el Puente de los Suspiros; la vez que fui a Punta Negra con una antigua pareja ; los tiburones que nadaban cerca de la orilla en la playa Las Totoritas de Chincha; la gringuita que me habló en inglés y nunca le entendí ; las veces que iba solo a las playas de la Costa Verde a tomar sol y mirar el horizonte como un romántico empedernido; la chica flaquita que conocí por msn hace varios años y que nos encontramos por primera vez en Larcomar y nos quedábamos mirando el mar nostálgicos y según me contó,se llevó la rosa que le regalé y la puso en un florero de su casa y nos hicimos buenos amigos,ahora sè que ella està de novia.Son tantos ,tantos recuerdos,que lo único que sé es que la playa y el mar siempre me han encandilado.Y creo que,algún día cuando me case,caminaré de la mano con la novia soñada,suspirando los dos,mirando el cielo y el mar inmenso y le diré al oído a quien se digne compartir su vida conmigo para siempre: "Te amo tanto... tanto como las veces que las olas besan la arena".... y ....estaríamos juntos,juntos...tirannnndo las piedritas.

VOZ EN OFF:-The end! (suspiros,por favor)
TOÑITO:-Y me voy despidiendo bajo el ritmo de Rikarena :"cuando el amor se daña es mejor cambiarlo en vez de repararlo/cuando el amor se daña /ya no hay vuelta para atrás /ya no hay solución /es como recibir un disparo directo al corazón"

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